La Venus de Milo

 

VER VÍDEO   

 

 

 

Cada vez es más larga la distancia entre ambos,

nuestras huellas divergen sin poder retornar.

En tus manos tuviste tus momentos de gloria,

es por eso que ahora sólo resta olvidar.

 

En los sueños te acercas al desván de mi tiempo,

a mi estancia sin horas para luego partir. 

Es tu encuentro y el mío como el alba y la noche

un instante se rozan sin poder coexistir.

 

Tú te apelas... pasado,

yo me llamo... presente.

Es por ti que yo existo

y tú subsistes por mí.

 

© Kety Díaz Álvaro

 

 

 

ANTERIOR

ÍNDICE

SIGUIENTE