Has tapiado con niebla mis balcones,

despoblando de  fuentes  mi camino,

has secado la tinta de mis versos

y de mi canto has ahogado los sonidos.

 

Has cegado el sol de mi esperanza

alterando el curso de mis ríos,

has teñido de negro mis auroras

y de mis sueños has cerrado los postigos.

 

Has querido lapidar  mis ilusiones,

entroncando tu rumbo con el mío,

has sellado la cancela de mis risas,

increíble, inesperado… cruel destino.

 

Tú, en tu curso inexorable por el mundo, 

transformando la existencia sin aviso.

Yo, en mi marcha insegura por la vida,

te rechazo, te contemplo, te bendigo.

 

©Kety Díaz Álvaro

 

  
 ANTERIOR       

ÍNDICE

 SIGUIENTE